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El PITSA repudia el veto a la Ley de Financiamiento Universitario

Con 84 votos el Gobierno desfinancia a las Unviersidades Públicas

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Publicado el Jueves 10 de Octubre de 2024

El PITSA expresa preocupación y repudio a la aprobación del veto a la Ley de Financiamiento Universitario. Es sin lugar a dudas un retroceso en términos de políticas públicas. Es una expresión más de lo debilitado que se encuentran los debates y también es un ejercicio de violencia institucional por cuanto su tratamiento se aborda desde argumentos falsos y datos erróneos o engañosos. Finalmente es violento en lo discursivo.

Afortunadamente la Universidad Pública cuenta con la consideración positiva del 80% de la población argentina. Esa consideración se sustenta en lazos afectivos, vitales y laborales muy fuertes, genuinos y honestos que permiten sobreponerse a las falacias esgrimidas desde hace 10 meses o más y particularmente durante el tratamiento del veto en el día de ayer. Son esos lazos los que nos permitirán enfrentar en el corto plazo y como lo hemos hecho en otras oportunidades, un futuro tumultuoso en lo social y presupuestario.

A quienes compartimos la idea de la Educación Pública como parte del tejido social, nos convocan las responsabilidades contraídas con la Universidad, con sus estudiantes y con las comunidades con las que interactuamos. La Universidad Pública no es una ”causa noble”, es un derecho humano arraigado en lo más profundo de nuestra sociedad.

Por otro lado a quienes trabajan para romper los lazos y la confianza del sistema de Educación Pública Universitaria, a quienes desean destruir sin saber que construir, a quienes por caso quieran construir un sistema de educación, elitista, restringido y promotor de desigualdad les espera por lo pronto el repudio, la falta de consideración y la desconfianza de una buena parte de la sociedad.

Nos solidarizamos con las luchas y reclamos que hoy se dan en todo el país. Alentamos a la comunidad universitaria a defender lo construido en tanto es defender también el tejido social y les proponemos a quienes piensan distinto que se informen, que mediten, que dialoguen con quienes habitamos la Universidad Pública. Nos queda mucho por hacer y podemos hacerlo juntos.

Finalmente queremos expresar la vergüenza y desazón que nos provoca el voto de los diputados por San Luis Alberto Arancibia Rodríguez, Carlos D´Alessandro y de la diputada Karina Bachey. Quisiéramos comprender qué los llevó a tomar semejante decisión, intuimos que las razones deben haber sido mezquinas, de corto plazo y claramente contrarias al interés común.