Durante dos jornadas de trabajo participativo, integrantes de la comunidad universitaria, gubernamentales y de organizaciones sociales diagnosticaron el estado de las redes territoriales, consensuaron líneas de acción prioritarias para políticas públicas y debatieron sobre los desafíos de la comunicación frente a la crisis socioambiental actual.
Las recientes Jornadas Socioambientales (JSA 2026) se llevaron a cabo a lo largo de dos jornadas que abarcaron todo el día jueves y la mañana del viernes. El encuentro de intercambio reunió a integrantes de universidades, organizaciones sociales y organismos gubernamentales, con el propósito de diagnosticar el estado de las redes actuales y delinear una agenda de trabajo conjunta frente a las problemáticas socioambientales de la región.
El desarrollo del espacio se estructuró en instancias participativas orientadas a la identificación de redes territoriales y al diseño de una agenda de intervención común para atender la fragmentación institucional detectada en términos de gestión y abordajes de estas problemáticas socioambientales.
Durante el jueves, el trabajo en la modalidad taller y en grupos con integración sectorial y experticias diversas se centró en el mapeo de acciones y problemáticas concretas presentes en el territorio. Entre los ejes abordados se incluyeron las problemáticas sobre áreas protegidas, no protegidas y su manejo, la gestión de residuos fitosanitarios y otros. De especial preocupación son las temáticas en torno a la educación y la formación en los distintos niveles educativos, tanto en el ámbito estudiantil como en el docente.
La sistematización de las discusiones puso de manifiesto que, aunque se registran múltiples puntos de contacto entre los actores, los vínculos suelen carecer de marcos institucionales formales, jerarquizados y además se encuentran sin financiamiento. Asimismo, se señaló la persistencia de dinámicas endogámicas en el ámbito académico que limitan el impacto territorial, coincidiendo en la necesidad de integrar variables técnicas y culturales para abordar los conflictos de manera integral.
En el cierre de las jornadas, las actividades se orientaron hacia la construcción de una agenda socioambiental situada. En este bloque, los participantes identificaron limitaciones operativas recurrentes, tales como la falta de respuestas institucionales de gobiernos municipales y provincial a pedidos de información, la falta de controles sobre acciones que impactan en materia ambiental (desarrollo urbano, uso del agua y del suelo) y la desarticulación de los contenidos educativos respecto a las realidades locales.
A partir del diagnóstico, se consensuaron las siguientes líneas de acción prioritarias:
Fortalecimiento de la educación ambiental: vincular los trayectos formativos directamente con los conflictos sociopolíticos y las problemáticas territoriales de cada comunidad aplicables a cualquier nivel educativo, aunque con énfasis en el nivel terciario y universitario.
Institucionalización y sostenibilidad en el tiempo: Promover la firma de convenios, actas acuerdo y marcos regulatorios formales que den continuidad temporal en el mediano y largo plazo a los proyectos de extensión, investigación y voluntariado.
Incidencia en políticas públicas: Articular en un nuevo marco legal el conocimiento técnico de las universidades con las demandas de los actores sociales y organismos de control de la provincia y municipios para intervenir en el diseño de normativas e instrumentos de ordenamiento territorial y toma de decisiones en torno a lo socioambiental con participación ciudadana temprana.
La jornada del viernes incluyó además un conversatorio a cargo del Dr. Pablo Ramos, quien abordó cómo la actual crisis ecológica constituye fundamentalmente una crisis de la civilización moderna y, de manera más específica, una crisis de comunicación. Durante su intervención, se debatió sobre la necesidad de revisar los canales de comunicación interna y externa de las instituciones para lograr que las problemáticas ambientales sean visibilizadas de forma efectiva y con un sentido crítico situado.
El cierre artístico estuvo a cargo de Flavia Calderon quien compartió con voz y guitarra una propuesta musical desde un folclore y poética cercanos, sensible y con raíces en la región.
Las Jornadas pusieron de manifiesto varios aspectos alentadores en torno a la capacidad e interés para el abordaje de la actual crisis. Se presentaron casi 70 trabajos que reflejan las múltiples acciones que se llevan a cabo en la Universidad Nacional de San Luis en materia socio ambiental (ver posters digitales). Existe un potencial en términos de disposición y capacidades de distintos sectores para la articulación de experiencias que permitan sostener a mediano y largo plazo los abordajes necesarios para atender aspectos de la crisis socioambiental. Por último, resulta tan alentador como desafiante visibilizar que las metas propuestas pueden ser atendidas, aunque al mismo tiempo requieran de nuevas formas de organización y gestión.









